Solo soy un alma más en este mundo, otro individuo que lucha por su supervivencia, que va obteniendo puntos y descubriendo nuevos sentimientos. Que descubre que hay baches y que te puedes tropezar y caer, para luego levantarte. Pero a pesar de todo ésto, me considero diferente. Y.. ¿sabes qué? Me gusta.
miércoles, 2 de noviembre de 2011
Confía en mis palabras, yo no soy como los demás.
¿Conoces esa sensación de soledad? Yo he oído hablar de ella. Me han dicho que es insoportable, un bicho malo. Lo que te preguntas, es: ¿Qué coño he hecho yo para sentirme así? Las palabras vienen y van, pero los sentimientos se quedan. Me siento una mierda y a veces dudo que pueda hacer algo bueno, que pueda aportar cosas positivas en esta mierda de vida. Yo no quería sentir dolor, no quería sentirme solo. Es más, ni siquiera pedí estar aquí. No quiero sentir, no quiero formar parte de nada. Siento que me estoy ahogando en un mar, dentro de un pozo, y que no puedo salir de él. Siento que nada de lo que he hecho ha merecido la pena. Todo lo que antes era bonito, ahora para mí se ha vuelto repugnante. Siento que no soy nada, y que yo en este mundo no encajo. Solo vivo para sufrir y para callar el dolor. No sé si me he vuelto fuerte o débil, ni si algún día alguien se preguntará dónde estoy. La verdad, no creo que los demás me echaran mucho de menos.. Solo tengo complejos, los escondo detrás de una sonrisa, y me guardo el sufrimiento buscando la forma de callar mis penas. Nunca es mi mejor momento, nunca lo ha sido. Siempre he pensado: Ahora, ahora por fin voy a poder ser feliz. Pero en cuanto algo va bien, mi mundo gira de nuevo y todo vuelve a ser oscuro. Me afectan aquellos insultos que recibía en el pasado, me afectan todas las lágrimas que derramé cuando no pude más, me afectan todos esos falsos "Te quiero", y que cuando consigo sacarlos de mi cabeza y empezar de nuevo, no me correspondan. Me pongo de mal humor cuando estoy de bajón, cometo errores porque soy humana. Me enamoro cuando no debería de hacerlo, y trato de olvidarlo cuando no puedo hacer nada. Soy una cobarde que no lucha por lo que quiere por miedo a que no salga como se espera. Me confundo y me hago un lío cuando no sé que hacer. Me lleno de rabia y entonces es cuando empiezo a llorar, pensando, intentando saber cómo demonios voy a salir hoy a la calle con una sonrisa de oreja a oreja, sin que se me vea en la cara que estoy hecha una puta mierda por dentro.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario